Los seguros se han considerado una pieza clave que explica el auge económico de las sociedades del siglo XX, no solo por brindar empleo sino también por proteger el patrimonio de cada organización, el hogar y velar por el bienestar de los individuos.

Los seguros mantienen firmemente un objetivo no solo económico sino también social, es decir, brindarle a un mundo incierto una vida llena de protección, lo que genera confianza y, por lo tanto, inversión en este tipo de servicios, creando un futuro estable y con una gran proyección.

Al no poder asegurarse la actividad productiva de las empresas, las grandes corporaciones dejarían de creer en el futuro, de arriesgarse y por lo tanto, el más mínimo error que pudieran cometer en cualquier aspecto de su cadena productiva supondría un desastre.

Como podemos comprobar, sin seguros la economía y la riqueza de las naciones sufriría graves consecuencias de forma inmediata.

Desde el punto de vista social, se dejarían de adquirir vehículos, comprar casas o invertir en otros productos ya que el riesgo de pérdida o de embargo sería muy alto. 

Podemos decir que sin seguridad no existe el futuro, porque la confianza radica en la acción humana y es necesaria para proyectar nuevas ideas y metas que permitan que la sociedades evolucionen con libertad e igualdad.

En muchos países de Latinoamérica la cultura de vivir asegurado es poco común, de hecho la mayor parte de la sociedad no comprende lo que es un seguro ni de qué forma funciona. Muchos desconocen los productos y las coberturas que se ofrecen en el mercado, por lo que se dificulta escoger uno que realmente cubra todas las necesidades.

Al ser considerados productos intangibles es posible que se tenga la sensación de que con una cobertura no se está adquiriendo nada, pero en realidad, contar con un seguro es tener un recurso que te protegerá frente a cualquier adversidad. En cualquier momento que lo necesites podés utilizarlo y enfrentar un problema con tu vehículo, hogar, empresa, entre otras eventualidades.

Lo cierto, es que cuando una persona adquiere un seguro espera no tener que utilizarlo nunca, pero en caso de hacerlo, es aquello que va a ayudarte tanto a vos como a tu familia.

¿Qué tipos de seguros son los más contratados?

Según indican los informes, en la Argentina, los seguros más demandados son: hogar y auto.

Seguros de hogar: Una vivienda es considerada una de las grandes inversiones en la vida de una persona, por lo tanto es recomendable mantenerla protegida. Este tipo de coberturas protegen el edificio, el contenido y la responsabilidad civil, es decir que protege los elementos constructivos, estructurales y los bienes que se encuentran dentro del inmueble. También lo aseguran frente a reclamos de terceros por daños y perjuicios.

Seguros de auto: Este tipo de seguros es obligatorio cuando se es propietario de un vehículo. La cobertura obligatoria es la de Responsabilidad Civil, que ampara los daños causados a terceros en caso de accidentes. Sin embargo, existen otras coberturas disponibles que también protegen ante robo total y parcial, destrucción total de la unidad, daños parciales, es importante conocerlas para poder elegir la más conveniente. 

Al momento de contratar un seguro resulta fundamental, para el asegurado y el asegurador, conocer y evaluar correctamente el valor de los bienes al momento de celebrarse el contrato de seguro. De ello depende tanto la satisfacción y tranquilidad del asegurado como el equilibrio técnico del asegurador para ajustar sus cálculos y garantizar las coberturas.
Para estar plenamente asegurado, debe existir un “seguro pleno”, es decir, que la cantidad que se fije en la póliza refleje con exactitud el valor del bien. De esta manera, el valor de la prima a abonar por el seguro, tendrá relación adecuada con el valor real del bien asegurado. En caso de siniestro, la indemnización coincidirá totalmente con el valor del daño sufrido.
En ocasiones, puede suceder que la suma asegurada no coincida con el valor del interés. A raíz de la variación de precios en el tiempo, es fundamental prestar especial atención al “infraseguro”. El “infraseguro” tiene lugar cuando la suma asegurada es inferior al valor del bien en el mercado al momento en que ocurre el siniestro. Esta situación impacta directamente en el patrimonio, ya que al recibir la indemnización correspondiente, la misma resulta menor a la esperada, por lo que siempre es importante asesorarse con un Productor de Seguros.

La capacidad de protección del seguro ofrece resguardo ante diversas circunstancias, por lo que tener conciencia aseguradora permite vivir y trabajar con la tranquilidad de estar amparado cada día.

¡Feliz día del Seguro!
El Equipo de LPS