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20 de junio: Historia, homenaje y celebración por el Día de la Bandera

Las fechas patrias, no solo son una conmemoración sino también un motivo de reflexión sobre la nacionalidad. En Argentina, cada 20 de junio se celebra el Día de la Bandera, en recuerdo del fallecimiento de su creador, Manuel Belgrano.

La bandera argentina fue izada por primera vez el 27 de febrero de 1812 a orillas del río Paraná por el General Manuel Belgrano, en el marco de la gesta por la autonomía de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Fue adoptada oficialmente como símbolo, en julio de 1816 por el Congreso General Constituyente de San Miguel de Tucumán, el mismo que proclamó la Independencia Argentina.

Empeñado en avanzar en el camino hacia la libertad, Belgrano ordenó a sus oficiales y soldados jurarle fidelidad diciendo «Juremos vencer a los enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la Independencia y de la Libertad». Hoy, Rosario es el centro de los festejos por el Día de la Bandera, a partir de una ley de 1938 que, con aprobación de la Legislatura, fue promulgada por el presidente Roberto M. Ortiz.

Desde que éramos chicos hemos escuchado un sin fin de mitos sobre la bandera, el símbolo patrio más importante y representativo que tenemos en nuestro país. Una serie de suposiciones, argumentos y teorías rodean principalmente a los colores flameantes, y si bien se dice que su creador se inspiró en el tono del cielo o en el del manto de la Virgen para la elección de los colores, también consideran que haya sido el celeste y el blanco de la escarapela (que ya se utilizaba en ese momento) los que finalmente se plasmaron en el pabellón nacional.

Incluso en un principio, Manuel Belgrano había propuesto que la franja que actualmente es celeste, sea de un color próximo al azul o turquesa para la escarapela y la bandera. Pero como en ese momento en el Río de la Plata era difícil encontrar paños de esa tonalidad, se optó por el celeste y blanco.

La teoría más conocida por todos los argentinos, cargada de parábolas, metáforas y metonimias, sostiene que Belgrano se inspiró en dichos colores, en una tarde a orillas del río Paraná en la actual ciudad de Rosario, cuando imaginaba el futuro y destino del país, y miró el cielo que ese día estaba diáfano con un sol radiante.

Otra suposición, quizá un poco más realista y contextual, es que habrían influido los colores del manto albicelestes de la virgen de la Inmaculada Concepción, cuyos tonos también fueron elegidos por la dinastía borbónica, y a través de éstos se lograría tener una simpatía con los reyes de España.

En La Perseverancia Seguros celebramos el Día de la Bandera

Frente a esta amplitud, muchos prefieren conservar este enigma de motivación como parte del ser nacional argentino que cada uno vive a su manera, pero lo que sí fueron ciertas e indudables son sus intenciones de crear algo común entre la población que los hiciera sentirse identificados y luchar por este país que se estaba formando.

Con más de 200 años de vívida alegoría, este es el momento oportuno para reflexionar en torno al origen de nuestra bandera y sobre el sentido de la nacionalidad argentina que está allí contenido. Más que llevar a cabo la celebración que conmemora los hechos que permitieron nuestra Independencia, es un símbolo patrio donde podemos pensar acerca de los valores históricos y contemporáneos que significa hoy ser argentino.

Fieles al propósito inicial de nuestra empresa de aunar esfuerzos individuales en determinadas metas, esta fecha nos invita a pensar qué aporte podemos dar cada uno de nosotros al proyecto nacional que recibimos y queremos construir. Al igual que nuestros próceres lucharon por la autonomía, hoy en día nos encontramos en un punto crucial para seguir construyendo nuestro país con igual compromiso, sazón y posibilidades para todos.