Buenos Aires, como Londres y Nueva York: así funcionan las ciudades que incentivan el desuso del auto


En la capital inglesa se inauguró una zona de emisiones ultrabajas donde se aplicarán penalizaciones por circular con vehículos contaminantes, mientras que en la de Argentina cada vez hay más calles peatonales.

El incentivo al desuso del automóvil tiene diferentes propósitos. En Buenos Aires se trata de reducir el número de vehículos para ordenar el tránsito y mejorar el tiempo del transporte público, con tarifas diferenciadas en los peajes -más caros en horarios «picos»- de entrada y salida a la ciudad y transformando calles en peatonales en las zonas más conflictivas, como Microcentro, casco histórico, Tribunales, avenida Corrientes o Retiro.

En Europa se toma medidas similares, pero principalmente para reducir la emisión de gases de contaminantes.

De esta manera, en Londres, Inglaterra, se acaba de inaugurar una zona de emisiones ultrabajas -Ultra Low Emission Zone, ULEZ–, en donde se aplicarán penalizaciones por circular con vehículos más contaminantes. Quedarán exentos los nafteros Euro IV, los diésel Euro VI y los autos ecológicos. La medida funcionará todos los días del año a todas horas y se calcula que podría afectar de manera diaria a 40.000 vehículos, 19.000 furgonetas, 2.000 vehículos pesados y 700 autobuses.

Esta no es una prohibición como ocurre en otros países, pero los vehículos que no cumplan con los requisitos deberán pagar al día 12,5 libras para ingresar. En el caso de los camiones y autobuses, 100 libras. Cualquier persona que no pague el cargo se enfrentará a una multa mayor de 160 o 1.000, según la categoría.

Estas medidas se suman a otras como la de los taxis que desde el 1 de enero, todas las nuevas licencias deben ser «cero emisiones», y no pueden circular unidades de más de 15 años. Según el alcalde de Londres, Sadiq Khan, la ciudad sufre una «emergencia de salud pública» debido a la contaminación y son «los londinenses más pobres los que sufren el aire de peor calidad».

Por otra parte, en Nueva York, Estados Unidos, se confirmó una ordenanza que entrará en vigor en 2021 y que obligará a pagar más de 10 dólares al día a los que quieren circular por el sur de Manhattan. Además, la tarifa puede variar en función de la densidad del tráfico. En este caso, a la conciencia «verde» se le suma otro objetivo: recaudar fondos para modernizar la colapsada red del subterráneo. Según las primeras estimaciones, con este peaje se recaudarán hasta 1.000 millones de dólares al año.

Fuente: www.infobae.com

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