Los seguros del viajero: Qué precauciones tomar antes de salir


Las personas que observan la industria con ojo clínico saben que la “manta de protección” que se vende, está llena de agujeros y que es prudente emparcharlos antes de salir.
Usted se apresta a organizar el equipaje, controlar los documentos y ayudar a la familia a alistarse para el viaje soñado de estas vacaciones.

Siendo una persona sensata y atenta a que las cosas malas pasan, ha comprado un seguro del viajero a los efectos de contar con asistencia si alguien de su familia se accidenta o se enferma en ocasión de la travesía o se pierde el equipaje, se siente respaldado.

¿Quién podría poner en duda que viajar sin un seguro del viajero constituye una total irresponsabilidad? Nadie desafiaría esa regla, salvo que usted haya omitido controlar que el seguro de viajes que compró cumpla con las que potencialmente serían sus necesidades.

Las personas que observan la industria con ojo clínico saben que la “manta de protección” que se vende, está llena de agujeros y que es prudente emparcharlos antes de salir.

¿Qué hay que mirar? se alarma usted. Ya mismo se lo ponemos en blanco y negro, repase su contrato y si no encuentra la respuesta adecuada, llame por teléfono a su prestador (eso de prestador va porque los seguros del viajero en muchos países son servicios y no seguros).

  • Usted no ha comprado el “seguro del viajero” para obtener un reembolso en caso de un accidente y/o enfermedad; En tierra extraña el servicio se necesita básicamente en forma prestacional, si esta esquiando en ASPEN (Colorado) y se rompe una pierna, no es momento de andar buscando un traumatólogo o una clínica especializada. Usted debe llamar al seguro y ellos deben poner en movimiento el sistema de servicios que prometen poseer allí donde usted se dirige. Así que vaya a donde vaya, levante el teléfono y pregunte: “Me dirijo a Rio de Janeiro, en caso de enfermedad o accidente, ¿tienen ustedes allí médicos de guardia que podrían ayudarme? ¿Hay algunas clínicas en especial que recomienden porque los conocen y aceptan su credencial? Y así sucesivamente. No acepte como respuesta “usted llama al 0-800 sin cargo y desde allí le enviamos un médico …” O algo así. Usted quiere saber si tienen servicios o no, porque si no usted se vera en la alternativa de atenderse (¿Qué remedio le queda?) pagar y pedir el reembolso y a esta gente es como que le cuesta reembolsar. Y si no pregunte a algún familiar, amigo o conocido que haya necesitado gestionar un reembolso.
  • Aclare los alcances de la cláusula de preexistencia, estas no están cubiertas y para el caso de un episodio de cualquier tipo usted no quiere que le informen que no esta cubierto porque ya traía el caso de antes. Vea si esta en el contrato y si esta clara y si no lo está, llame.
  • Recuerde que el seguro del viajero usualmente no cubre accidentes derivados de actividades deportivas peligrosas y a usted le conviene entender a que se refieren en su seguro con esta exclusión antes de enterarse de que el juego de bochas forma parte de las exclusiones por alto riesgo.
  • No deje nunca su equipaje desatendido ni por un segundo, si se lo roban cuando usted no lo tenía en su poder y/o control, el siniestro será rechazado.

Disfrute de sus vacaciones y viaje protegido, por el seguro que compró y las oportunas preguntas que realizó.

Fuente: www.buenafuente.com

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