El devastador paso del huracán Harvey también se puede medir en la cantidad de autos destruidos


El reciente temporal que arrasó con Texas dejó más de 50 muertos, 180 mil millones de dólares en daños y medio millón de autos destruidos. Un video casero encontró un garage con modelos distinguidos de Ferrari y Mercedes-Benz gravemente afectados por el agua.

El viernes 27 de agosto ingresó a Texas, Estados Unidos, el huracán Harvey. Cuando salió, cuando su potencia mermó, nada era como antes. Las imágenes son testigo de la catástrofe. Especialistas de la Universidad de Wisconsin aseguraron que “el 99,9% del tiempo nunca pasa algo así”, que fue un fenómeno que sucede una vez cada mil años. Las estadísticas, los números apáticos y desabridos, son registros objetivos de la destrucción del huracán escala 4. Se pueden medir en muertos, en centímetros caídos, en daños económicos, en personas rescatadas, en exilios forzados. Y en autos.

La recuperación de la zona se estima en un plazo de tres meses. Harvey dejó un saldo trágico de más de 50 muertos. 50 centímetros de lluvia sobre un área de más de 7,5 millones de hectáreas y 76 centímetros cayeron sobre 2,85 millones de hectáreas. Los daños superan los 180 mil millones de dólares. Únicamente en Texas, 30 mil personas debieron ser rescatadas de los hogares inundados. La cifra escala al millón de ciudadanos que abandonaron sus casas alertados por las autoridades. Oficialmente han solicitado ayuda económica al gobierno de los Estados Unidos más de 312 mil damnificados. El devastador paso del huracán afectó también la colección de autos de las ciudades: más medio millón de unidades fueron atacadas por la fuerza del agua.

La magnitud del siniestro duplicó la cantidad de vehículos destruidos tras el huracán Sandy que azotó Nueva York y Nueva Jersey en octubre y noviembre de 2012. Porque si bien el área metropolitana de Nueva York tiene más residentes que la ciudad de Houston, en Texas, la cantidad de vehículos por familia es superior a la de la población neoyorquina. En cifras, Texas es el segundo mayor mercado en el país norteamericano después de California y Houston, la quinta ciudad más habitada con 6,5 millones de residentes. La ecuación entre población, autos y una inundación voraz da como resultado el desperdicio de cientos de miles de unidades.

La Asociación Nacional de Concesionarios de Estados Unidos (NADA, por sus siglas en inglés) solicitó donaciones a sus asociados de todo el país para un fondo de emergencia creado para tales efectos. El comunicado anuncia que los fondos recaudados serán destinados a “apoyar a las familias de trabajadores de concesionarios afectados por el destructor huracán y las inundaciones del sureste de Texas”. La entidad también confirmó que una cuarta parte de los concesionarios de Houston sufrieron daños severos por las aguas y que el resto permanecen cerrados porque los caminos están inaccesibles.

La industria pronostica un impacto directo en las ventas de 0km: Texas concentra más del 10% de las operaciones de particulares de todo el territorio estadounidense. Ante este panorama, las automotrices respondieron con descuentos en la compra de vehículos nuevos, donaciones a organizaciones benéficas y a las autoridades. Ford aportó 200 mil dólares, Nissan un millón de dólares, Toyota tres millones de dólares, Volkswagen 150 mil dólares.

Fuente: www.infobae.com

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