Seguridad Vial: ¿Por qué otros pueden y nosotros no?


Mientras en el mundo disminuyen los muertos en siniestros de tránsito, en Argentina pasa todo lo contrario.

Por Dr. Alberto Silveira, Presidente de la Asociación Civil Luchemos por la Vida.

El Estado Argentino asumió el compromiso internacional ante la ONU -como la mayoría de los estados del mundo- de disminuir durante el Decenio de Acción para la Seguridad Vial (2011/2020), el número de muertos en un 50%. Hasta ahora, transcurridos ya 6 años, de acuerdo a las cifras de Luchemos, los muertos no disminuyeron significativamente, y según las últimas oficiales disponibles, aumentaron ligeramente. No se aprecian avances sustentables que acarreen una disminución importante del número de muertos y heridos.

Para recorrer el camino de los países que lograron disminuir significativamente las víctimas en el tránsito, resulta imprescindible generalizar los controles eficaces en calles y rutas, con las consecuentes sanciones efectivas a los infractores para lograr:

-El uso permanente y generalizado de los cascos en ciclomotores, motocicletas y bicicletas.
-El uso permanente y generalizado de los cinturones de seguridad y sistemas de retención infantil en los demás vehículos automotores.
-El cumplimiento de los límites de velocidad, y también su reducción.
-Evitar el consumo de alcohol y/o drogas.
-Evitar el uso del celular al volante.
-El otorgamiento generalizado de la prioridad a los peatones.

También, incorporar a nuestro Código Penal los delitos contra la Seguridad Vial, que incorpore penas de prisión para los transgresores muy graves.

De una vez por todas se debe implementar la educación vial sistemática y continua en escuelas primarias y secundarias, capacitando a los docentes.

Tampoco puede estar ausente la unificación de un sistema de otorgamiento serio y responsable de las licencias de conducir, que incluya la licencia por puntos y capacitación a todos los conductores.

Urge el mejoramiento de la infraestructura vial para la seguridad vial de todos los usuarios, en especial, los más vulnerables: peatones, ciclistas y motociclistas, población con creciente y mortal siniestralidad.

En síntesis, se trata, de una vez por todas de hacer lo que hay que hacer.

Fuente: www.buenafuente.com

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